...Ya no hay efecto en mi.






Un día como cualquier otro desperté, sin ver la magia que ahí yacía.
No es desilusión, no es desencanto, porque te sigo viendo como esa genuina joya, pero he admitido que es una joya que probablemente no merezca tener en mis manos.


Un día desperté, y como bucanero me di cuenta que el curso de mi viaje era erróneo, quería viajar al norte yendo al sur, probablemente esperaba darle la vuelta al mundo. ¿Cuanto hubiera perdido de no haberlo podido lograr? ¿Cuanto hubiera ganado de haberlo podido lograr?


El canto de sirenas, dejo de sonar en aquellas piedras, la neblina se fue y pude ver el camino al puerto...



Ante el romance hay que tener los ojos abiertos y reconocer cuando solo son ilusiones, cuando solo es soledad, cuando solo es una conexión de almas, cuando sea todo menos amor, porque esta en riesgo que tu corazón se haga de piedra.

Comentarios

Entradas populares